viernes, 30 de noviembre de 2007

Sempre con nosco, Portu


Hoy es un día triste para todos los béticos de corazón. Y como hoy, pasará tiempo hasta que este dolor se esconda tras nuevos sentimientos. Nos referimos al gran Portu. José Besteiro Fariñas, “Portu”, nacido en Vigo, el 23 de Marzo de 1930, defendió los colores verdiblancos en la década de los 50.

Portu tenía un currículo muy destacado. Participó en las tres categorías nacionales por las que el Betis pasó y sufrió. Además, debutó en la Primera División el 14 de Septiembre de 1958 con victoria. Este defensa, sevillano de corazón pero gallego de procedencia, comenzó en el Juventud Balompié. Pronto sorprendería a propios y extraños porque ascendería al primer equipo en 1952. Llegó a jugar con otros grandes como Eusebio Rios o Esteban Areta. Es de reconocer la entrega total de este gran defensa, que pasó por grandes momentos, como el ascenso a Primera, pero también las crisis en categorías nacionales inferiores. Aun así, no cejó en su empeño. Como anécdota, destacar que fue el encargado de cerrar espacios al, por aquel entonces jugador del Santos, Pelé. En la defensa de sus colores. Su última aparición pública, fue durante el homenaje de los grandes béticos, en el acto de “Siempre Verdiblancos”.

Para Portu, siempre habrá un lugar en nuestros corazones por un profesional de los que ya no existen. Sacrificio, y entrega 100% eran sus apellidos. Unas pequeñas palabras en su lengua materna: Xosé, sempre defendiches os nosos cores. Sempre diches todo. Agora lo teu recordo quedará na nosa memoria. Es grande entre os grandes. Lenda pra o beticismo, lenda de historia do fútbol (DEP).

domingo, 25 de noviembre de 2007

Partido maravilloso, resultado desastroso (4-3)


El Betis vuelve por sus fueros. Si, y no estamos pasando por un dejá vú, es que este Betis nos está demostrando que poco o nada va a hacer esta temporada. Los enterados del fútbol afirman que no hay mal equipo. Pero en realidad esto no funciona. El Betis, con una defensa paupérrima, otra cosa que no sorprende, dejó escapar en muy poco tiempo un margen de error de 0-2. Algo que ni Cúper se esperaba. Muchos creen que tocan cambios, y apuntan a Cúper como el primero, pero ahí tienen un dato. Con Lopera, han pasado por el Betis más de 20 entrenadores. En tan sólo 15 años. ¿Será de arriba el problema?

El Betis llegaba con ganas de reflotar en la tabla tras la victoria “in extremis”, del Betis contra el Zaragoza en casa. Tocaba visitar al Levante. Equipo en difícil situación y que parecía que poco sacaría con una victoria. El partido arrancó como la seda para el Betis. En pocos minutos, concretamente 24, el Betis, con goles de Aarhus y Edú, de penalti se ponía por delante y con margen para dormir el partido. El Levante no se lo esperaba. En tan poco tiempo y tratándose se la precisión del equipo hispalense, parecía una pesadilla.

Pero la alegría bética, duró tan sólo 15 minutos, porque primero Tomassi y después, el destacado del partido, Riga, establecía el empate a 2-2. Dos minutos, dos goles. Increíble si hablamos de un Levante colista. En la costa bética, decepción. Una línea defensiva blandita, inocente y pueril, dejó escapar de la mano los tres puntos. Ahora solo les quedaba uno. Y de esta crítica no salva ni Ricardo. Un portero que, en el día de hoy, no hizo sino ayudar a los levantinos ante sus continuos errores. En definitiva, el internacional indiscutible con Portugal, llegó a estar al nivel de Storari. El guardameta levantinista, en su línea no está ni para ser suplente, y por algo es el Levante colista.

En la segunda mitad, que empezó quince minutos tarde tras problemas con la iluminación en el Cuitat De Levante, comenzó loca. Los dos conjuntos demostraron su necesidad en cuanto a puntos pero las ganas las ponía el Levante. Sobre todo con Riga, quien marcó estableciendo la remontada completa en el minuto 49. Poco duraría la alegría al levante porque Pavone, marcaría el 3-3 con el que se llegó hasta el 81.Le partido estaba interesante, agradable, y con mucha, mucha tensión. El juego no dejaba descanso. Un toma y daca entre dos conjuntos que buscaban los puntos más que un recién operado. Pero el juego y la claridad de ideas venía de los granotas. El Betis amenazaba tímidamente, pero nada más.

Así, llegó el gol definitivo. Cuando menos se esperaba. Cuando peor venía. Casi sin tiempo, Javi Fuego establecía en el 81 el definitivo 4-3. Jarro de agua fría para el Betis. Y es que quien no empieza bien desde atrás, acaba mal en líneas generales.

Pero aún quedaban diez minutos. Un viso de esperanza se medía con un goteo de segundos en los que el Betis atacaba, y atacaba, y volvía a atacar. Más corazón que cabeza. Al final, Xisco pudo empatar pero se fue rozando el palo. Poco antes Juanito hizo lo mejor que podría hacer, expulsarse. La inoperancia se paga cara. Al final, Resultado merecido. Y es que si los verdiblancos no han sabio controlar un dos cero a favor, no merecen ni tan siquiera un punto.

Con esta nueva derrota, el Betis sigue penúltimo y Cúper con el agua al cuello. Muchos esperan que Cúper se vaya. Sinceramente, cuento los minutos hasta que Lopera ratifique al argentino. Y es que quien siembra vientos, recoge tempestades. Esto es lo que llama al timbre de la casa de Lopera. Y cada vez con más frecuencia y fuerza. La voz del aficionado ya resuena. Tempus fugit, Lopera.

domingo, 18 de noviembre de 2007

¿Es el Betis el club más antiguo del mundo?


Ya está aquí la navidad. Y cada año llega antes. O nos la hacen llegar antes. Las calles se engalanan para cumplir con la tradición católica del nacimiento de Jesucristo y la llegada de los Reyes Magos de Oriente. Para muchos supone rascarse el bolsillo, siendo esta fecha una de las más destacadas a la hora de soltar “verdes”. Para otros, sin dejar de llegar a esto, supone una etapa de recogimiento. De unión familiar.

Es en este círculo donde se cuentan las grandes historias. Como esta que hoy tratamos. Un hecho que Iker Jiménez debería estudiar a fondo porque de ser cierto, podríamos estar hablando del equipo de fútbol más antiguo del mundo. El Betis. Cuenta el bachiller Gonzalo de Saavedra, en pleno siglo XVII, la historia de los “Pastores del Betis”, en referencia a un pueblo que se asentaba a orillas de este río. Un manuscrito de 1633 que se encontraba inacabado en las viejas estanterías de la Biblioteca de Logroño.

¿Cómo algo referido al sur de España pudo acabar tan al norte?

Fernando Fedriani, uno de los autores de Relatos en verdiblanco nos trae a los béticos esta composición pastoril, religiosa y futbolística que mezcla futuro (por hoy) y presente (aquel entonces). Una historia que ha permanecido perdida durante tantos y tantos siglos, hasta hace pocos meses:

La historia narra la vida de un grupo de pastores, entre los que destaca la figura de un joven pobre, llamado Verdum y la de una apuesta joven que perdió a sus padres en una afrenta. Su nombre, Alba. Aquí, encontramos la primera referencia al Betis, ya que al juntar ambos nombres, obtenemos albiverde, o a la inversa, verdiblanco.

Un día, este grupo de pastores divisa en el firmamento, en la noche una estrella (en referencia a la que guía a los Reyes hasta el portal de Jesucristo). Esta, les guía en un periplo que dura varios días y en los que Verdum conoce a Alba, de la que se enamora perdidamente. En los continuos descansos que toman para reponer fuerzas y curar heridas, Verdum conoce el por qué del la orfandad de Alba. Sus padres murieron a manos de una tribu. Esta, vivía algo retirada de la zona de los béticos. Pero que más de una vez intentaron luchar contra ellos y arrebatarles el territorio sin éxito alguno. La tribu adoraba a un dragón rojo que intentó llegar a la luna y hacerse con ella. Como castigo, Dios, lo recluyó y ahora espera el momento de volver a tomarla. Para ello, se servirá de una palangana en la cabeza, que ocultará esa luz y le permitirá atraparla. Así surge esa tribu despiadada que roba, asedia y apuñala por la espalda a todo cuanto divisa frente a sí. Aquí, hay otra clara referencia al eterno rival del Betis por excelencia. El Sevilla FC, o como se le conoce entre los béticos, los palangana.

Además, de cuentos, en los descansos que la travesía les regalaba, los béticos jugaban a un deporte muy parecido al actual fútbol. Un balón de cuero lleno de heno debía ser conducido con los pies hasta acabar en las redes. Así, pasaban las tardes y noches de ocio los aventureros béticos. He aquí, otra referencia al ahora deporte rey en España.

Tras varios días de viaje, hubieron de encontrarse con la tribu de la palangana en la cabeza, que así se llamaba. Tal afrenta se saldó con derrota de los béticos, de los que Verdum acabó herido, de nuevo, por la espalda. Además, las reses que transportaban se las habían arrebatado los palanganas. Y por si fuera poco, la estrella que les guiaba desapareció. Poco tiempo después llegaron a un portal, y todo fueron alegrías. Parecían haber encontrado al niño que buscaban. El que les daría todo aquello que perdieron. Pero el portal estaba vacío, aunque sí fue habitado por unas gentes que ya marcharon. Gentes que cuidaron allí a un recién nacido. Todo eran caras de abatimiento y tristeza. Llegaron tarde a su destino. Pero Verdum estaba satisfecho. Había perdido todo pero no importa, porque había encontrado a la mujer que amaba. Alba, sintió lo mismo. Se correspondieron. He aquí, una frase de Verdum que a muchos sacará de dudas en esta lectura: “Mi amor nunca falla, venzamos o no. Mi amor por ti nunca falla: man que nos hagan llorar, man que pierda el cayado. No me hagas vivir sin ti, porque no puedo”.

Ni que decir tiene que esta referencia es claramente nuestro actual grito de guerra, forjado durante siete años de infierno continuado que nos llevaron casi a la desaparición. Y resurgimos de nuestras cenizas, cual fénix glorioso y radiante. El Manquepierda.

Los escépticos seguirán creyendo en que sólo es un cuento. Los que no, creerán la historia, pero algo si existe. Algo queda patente. Algo que dadas las coherencias, nos lleva a pensar en un Betis de más de un siglo de vida. Que unos pastores del río Betis, cuyos estandartes eran el verdiblanco, y que ya practicaban fútbol asiduamente, fueran el germen del actual movimiento del manquepierda. Del Real Betis Balompié.

Al final de la historia, Alba y Verdum vuelven a orillas del río Betis, como pareja para iniciar una vida en común. Se une el verde y el blanco. Nace el Betis.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Un Halloween manchado de rojo (0-3)


El Betis volvió a las andadas. O mejor dicho por sus fueros, porque los navarros osasunistas arrollaron ayer a un Betis que salió como últimamente suele hacer. Buscando el empate. Y eso no es malo, si al final lo consigues. Pero no sirve para jugar en casa. En casa, un equipo debe ser dueño y señor. Algo que al Betis y a Lopera, concretamente, se le ha olvidado.

Halloween metió el miedo en el cuerpo a los jugadores del Betis que acabaron aceptando el truco, y no el trato, de los osasunistas. El mal juego presentado por los de Cúper, ayer en Heliópolis, no fue más que el resultado a una racha de juego negativa, que se remonta a la victoria contra el Mallorca. Tras esta victoria, en la que también hubo momentos de tensión, el Betis comenzó a caer en una espiral de confianza excesiva. Tanta, que Ricardo, de seguir trabajando a espuertas como lo hizo, pronto tendrá que cogerse una baja por depresión.

Y no es para menos, porque los verdiblancos ayer dejaron de jugar al fútbol para jugar con el público. Este Betis, que lleva con este año, tres agonías en Primera División, deja en el aficionado de a pie un mal sabor de boca, por no decir pésimo. Líneas desdibujadas, esquema totalmente defensivo y destruido. Ante esta situación, el Osasuna, que tampoco jugó a un nivel aceptable, campó (nunca mejor dicho) a sus anchas. El final del partido fue lo más deseado por el estadio verdiblanco que coreaba desde hacía tiempo ya, el “Lopera vete ya”, junto con la tan conocida sorna andaluza del “Lopera bota de oro”. No es para menos. El aficionado, que vive en fútbol como una tarde con sus hijos, no merece tal tomadura de pelo. Y menos pagando.

Retomando el inicio del encuentro, el partido comenzó con llegadas muy tímidas por parte de ambos conjuntos. El Betis lo intentaba con Mark González, que tuvo una sensacional primera parte, y Sobis, que poco o nada hizo ayer. Xisco tampoco estuvo mal en la derecha. Sin embargo, Héctor Cúper, optó por el cambio al final de la primera mitad. Un desastre porque si Xisco hacía poco, menos haría Odonkor. Las ocasiones, a raz del ecuador de la primera mitad, comenzaron a proliferar tanto en Betis como Osasuna. Sin embargo, Osasuna las tenía más claras, con un magnífico mejicano a la cabeza. Carlos Vela.

Sin embargo, pudo marcar el Betis en una gran jugada de Mark González con Sobis que desecha el primero mandando el esférico a las nubes. Esto fue todo lo que aconteció hasta el minuto 43, donde tras, una falta absurda cometida, el Betis se ponía por detrás en el luminoso. Puñal toca en corto para que golpee con fuerza y el balón rebota en Melli propiciando el gol ante la mirada pasmosa de todo el beticismo. Otra vez. De nuevo, Osasuna. Y en Halloween. Más de uno, se olía lo que ocurriría. Y Dady, delantero caboverdiano de Osasuna, pudo haber sentenciado antes del descanso de no encontrarse tan gafado de cara a puerta como estuvo anoche.

En el arranque de la segunda mitad, y ante los murmullos de gran parte del público, Cúper se la jugó. Y para al. Introdujo a Odonkor en sustitución del mallorquinista Xisco, y a Pavone en sustitución de Edú, que hasta ahora era de los pocos que trabajaba sin recompensa por su esfuerzo. Y como la Ley de Murphy dice, “Si hay va mal, tranquilo, que puede ir a peor. Pues eso precisamente ocurrió en el Ruiz De Lopera, ya que con la entrada de ambos jugadores, el Betis siguió sin tener ganas. Ni juego. Ni nada. Visto lo visto, el gol no tardaría en llegar. Y sería precisamente el caboverdiano Dady, quien anotaría en el minuto 51 y apuntillaría el partido. Un Betis romo se veía cada vez más hundido en el pozo de la categoría.

Pero no nos olvidemos de Carlos Vela. El mejicano tenía su noche y quería un gol. Ese mérito al trabajo realizado llegó en el minuto 55, tras un chutazo que hizo que la estirada de Ricardo se quedara en espejismo de salvación. Y e n este caso, el problema no fue Ricardo, sino una defensa endeble incapaz de contener a los rivales, pues Ricardo, evitaría un cuarto gol frenando el ataque de Dady. En el 78, Sola, (aquel que ya arruinó al Betis el año pasado con dos goles de cinco en total), desperdició una clarísima ocasión de establecer un cuarto tanto para los rojillos, pero inexplicablemente, el Betis seguía teniendo suerte. Relativa, pero al fin y al cabo, suerte.

Sin embargo, el Betis tuvo su oportunidad para marcar. Y decimos oportunidad porque no tuvo más tiros a puerta en todo el encuentro. A raíz de la entrada de Somoza en el campo, en el minuto 71, el Betis llegó y creó peligro, pero el otro Ricardo, (el de Osasuna), estuvo fenomenal, interviniendo de forma providencial el lanzamiento del centrocampista argentino y enviándolo a corner.

Pero para entonces, el Ruiz De Lopera parecía un desierto. Mucha gente se había marchado ya, indignados ante tal esperpento de encuentro. Otros sin embargo, volvieron a cantar aquello que no se escuchaba en feudo verdiblanco desde la última noche del Betis en Champions: “Lopera bota de oro, Lopera bota de oro”, gritaba el gentío. No es para menos. Tres años invirtiendo en el Betis lo mismo que en pasta de dientes es para sentirse decepcionado. Y es que con Lopera, uno sabe qué dinero entra, pero nunca qué dinero sale, ni hacia dónde.

Al final, Lopera se sale con la suya. Lágrimas. Esperanzas destruidas por la codicia del mandamás del Fontanal. Y es que ya lo dijo una vez Quevedo: Poderoso caballero es Don Dinero. Tanto que es capaz de arruinar las ilusiones de más de un millar de personas. Y dormirá tranquilo

lunes, 29 de octubre de 2007

El Betis saca un punto de San Mamés en fase REM


Decir que el Betis estuvo dormido en el partido del sábado, es poco. Más bien, estaba en un estado de ensoñación profunda, más conocido como fase REM. Cúper, quien unas pocas horas antes, había anunciado que no se conformaba con un empate, compareció ante los medios tras el partido rogando a la Santísima Trinidad para que la prensa no le acribillara. Y aún así daba por bueno el empate. “Nos da moral”, espetó el argentino.

Y es que el Betis salió cerrado atrás. Amarrategui. Por otro lado, fiel al estilo de la escuela Grigüol a la que pertenece el técnico argentino. Enfrente, un Bilbao, que quiso ganar pero que tampoco sudó tanto la camiseta. Pero pudo llevarse el partido de encontrarse Llorente algo más avispado esa noche. Normal, dado el nivel de juego exhibido en la catedral del fútbol, hasta el más despierto comentarista, bostezaría de vez en cuando. Se lo digo yo.

El encuentro arrancaba con unos muy buenos veinte minutos de los béticos, que tocaban y tocaban controlando muy bien las líneas de juego, pero siempre dentro de una pésima conducta de ambos equipos. “No queremos jugar hoy” parecían decir.

Sin embargo, quien más mereció, y es de justicia reconocerlo, fue el At.Bilbao de Caparrós. El conjunto del andaluz, en la primera parte, y de manos de Adúriz gozó de una buena ocasión que desbarataron entre Ricardo y el larguero. En defensa, el equipo bilbaíno funcionó correctamente, sobre todo Amorebieta, que dejó buenas sensaciones y fue una de las pocas noticias positivas que dejó el partido. Gran figura del At.Bilbao, que hay que seguir de cerca. Del Betis, solo podríamos destacar, de nuevo, la providencial actuación de Ricardo, sin duda el fichaje mejor amortizado de los que lleva hechos Lopera en el siglo XXI. El meta portugués, estuvo perfecto, deteniendo hasta cinco claras ocasiones para el At.Bilbao. Pero el resto del plantel, a pesar de la solidez defensiva, se encontraba triste, deprimido, perdido en el terreno de juego. Basta decir, que Iraizoz, el meta del conjunto vasco, pudo sentarse tranquilamente a comer pipas en un poste, ya que el Betis no lanzó ni una sola vez a puerta. Y eso no es lo peor. Lo malo está por venir, ya que si el arranque de liga ha dejado muchas incógnitas, más dejará el final. Toquemos madera, señores.

De la segunda parte, nada que decir, pues ambos conjuntos se dedicaron a defender. Bueno, en este caso, el Betis, siguió a lo suyo, mientras que el Bilbao, fue decayendo a medida que los veriblancos no querían jugar. Aun así, Adúriz seguía apareciendo. La suerte que tanto se creía perdida para los verdiblancos, volvía a estar con el Betis, porque el matador bilbaíno no acertó ni al arco iris.

Dado el caso, el punto es lo mejor que ambos conjuntos podían haber obtenido. No obstante, y más de uno estará conmigo, en estos casos ningún equipo debía llevarse nada. Porque si a un trabajador honrado se le exige un mínimo de eficacia, ¿qué menos que estos “profesionales” la demuestren?

martes, 23 de octubre de 2007

El Betis se abona al empate (1-1)


Ya ni en su feudo. El Betis perdió la posibilidad de iniciar la recuperación que tanto ansía la afición. Bien es cierto que un rival como el Racing de Marcelino (que otrora llegó a negociar con Lopera para entrenar al Betis), se ha convertido en un conjunto muy sólido en defensa, y que a la contra suele “matar” en las pocas ocasiones que generan. Pero la tarde del domingo no fue especialmente propicia para los pupilos del asturiano, que sin embargo dominaron de principio a fin el encuentro. De hecho, Jorge López, llegó a fallar un penalti, que por aquel momento, podría haber dado a los cántabros, el empate en el Ruiz De Lopera.

El Betis salió al encuentro con la tan habitual pájara propia de cualquier trabajador en horas muy tempranas de la mañana. La línea defensiva quedó desdibujada y ante tanta inocencia, Smolarek, delantero del Racing de Santander, se sentía como Pedro por su casa. El Racing agarrotaba al Betis y lo cercaba atrás. Dominaba el juego. Pero el Betis respondía, muy vagamente eso sí, con grandes contras como las que protagonizó en su mayoría, Xisco, y Caffa, siendo el primero autor de un lanzamiento al poste de la meta defendida por Toño. Según pasaban los minutos, la defensa se asentaba en el campo y a “contras y a locas”, el Betis conseguía saques de esquina y hasta oportunidades en la frontal del área. Pero el gol seguía sin llegar. Por su parte, los de Marcelino García Toral, lejos de asustarse, contraatacaban a los verdiblancos, metiendo el miedo en el cuerpo a todo bético que se preciara. Y de nuevo aparecía, una y otra vez, el nuevo guardameta del Betis. Ricardo. “San Ricardo”, como algunos ya lo denominan. Sin duda, el mejor fichaje del Betis en esta campaña.

Como telón de fondo, y ante la pasividad que se vivió por momentos en el Ruiz De Lopera, muchos aficionados optaron por apoyar a otro héroe del deporte nacional, en ese momento tal apaleado y magullado por todos. Alonso, era el nombre más coreado por unos y otros hinchas. Si ya era difícil discernir entre bénticos y cántabros, muchos más lo llegó a ser cuando cantaron al unísono ¡Alonso, Alonso!, tras el error de su “compañero”, el inglés Hamilton. Así, acabó la primera mitad. El Racing fue de más a menos y el Betis ni tan siquiera opuso resistencia. Y sin embargo llegó. Por fin, la diosa fortuna se paseó por el Ruiz De Lopera.

La segunda mitad parecía animarse algo más. Sobre todo por parte de los béticos. La charla de Cúper en el vestuario resultó todo un bálsamo tonificante para los de las treces barras que en su primera oportunidad de la segunda mitad, Xisco, muy activo el mallorquín, anotó tras un error defensivo de los racinguistas. El Betis no se lo creía. Aquello que tanto costaba a los de Cúper, la efectividad se había resuelto. Con tan pocas oportunidades, en comparación con las de los cántabros, el Betis había conseguido ponerse por delante en el marcador. Era el minuto 62.

Pero a partir de ahí, el Betis se vino atrás. Pura filosofía Grigüolista. Cúper, de la escuela de aquel, decidió mantener al Betis atrás a la espera de que pasaran los minutos. Ante tal situación, el Racing campó a sus anchas por el Ruiz De Lopera. Tanto es así, que los de Marcelino, llegaron a conseguir un inexistente penalti a favor. Juanito, que entró fuera del área, fue expulsado por el colegiado catalán Álvarez Izquierdo. Jorge López lanzaría la pena máxima que no transformaría, ya que el esférico rozaría el palo izquierdo de la meta defendida por Ricardo. Al menos, se hacía justicia. Penalti no cometido, pena máxima no anotada.

Aun así, y viendo las orejas al lobo, el Betis seguía agazapado entre las sombras de la meta del internacional luso Ricardo. Y así, de la peor forma posible, llegó el gol de Jorge López, en el minuto 86. El del empate. El extremo derecha del Racing se resarció así de la ocasión fallada en el penalti ante Ricardo.

Y para más INRI, el Racing, por medio de Munitis desperdició una magnífica ocasión que podría haber dejado a los de Cúper con las posaderas al descubierto. Pero la fortuna se paseó por delante de Ricardo esta vez, y al final hubo reparto de puntos. Y gracias.

Con el estilo de juego que ha desarrollado en los últimos encuentros el Betis, es de esperar que la temporada sea dura, y que la Liga se haga eterna. Esto pinta muy mal. Ojala me equivoque

viernes, 19 de octubre de 2007

¡Vuelve la Copa!


Arranca el trofeo del K.O. más español de todos los tiempos. La Copa Del Rey. El único torneo de nuestra nación donde equipos modestos arrasan a los más grandes rivales. Y si no que se lo digan a Barça, Madrid, Valencia, y compañía. Por el contrario, es el momento de que los modestos clubes de, hasta la Segunda División B, demuestren su valía, y, por qué no, se lleven por delante a uno de los anteriores citados.

Se hacía de rogar el inicio de este gran torneo. Es que es en estos momentos cuando se demuestra lo que un equipo es. Casta, juego, trabajo en equipo son ingredientes fundamentales para cosechar un honroso periplo por la eliminatoria. Por la parte del aficionado, vuelven los nervios, los momentos de quedarse sin uñas, de sufrir, ganar y acabar campeones.

Y La Copa Del Rey, que todos esperábamos, arrancó en el sorteo celebrado este jueves en la Sede de la Federación Española de Fútbol. Fue un sorteo beneficioso para aquellos que disputan competición europea y en algunos casos, no tan beneficioso, como es el caso del Deportivo, que se enfrenta al mejor Espanyol de los últimos tiempos. También lo tiene crudo el Levante, que se enfrenta al Almería en feudo granota, y los de Unai Emery han demostrado de sobra, la fuerza que tiene su nuevo conjunto.

A los inmersos en competición europea, como es el caso de Real Madrid, Barça, o Sevilla, por ejemplo, reciben rivales, en principio asequibles, pero que a más de uno sacará los colores, y no me refiero a la indumentaria.

En el caso del Betis, un rival en principio algo asequible. El Elche de David Vidal, será el encargado de lidiar con los de Cúper. Y el mister ilicitano ya empieza metiendo miedo a los hispalenses con sus declaraciones nada más saber el resultado del sorteo: "Siento mucha ilusión por enfrentarme al Betis porque además ya lo eliminé tres veces cuando entrenaba al Logroñes y al Cádiz. Eran otras circunstancias porque entrenaba en Primera pero me gusta mucho que el primer partido sea en casa". Y no sólo eso, Vidal no se corta ni un pelo y ante la pregunta del favorito del encuentro espetó ante la prensa: “Para mí somos los favoritos en esta eliminatoria". Y es para tomárselo en serio después de lo enchufados que estuvieron tras la victoria ante el Málaga. Los malacitanos acabaron perdiendo en Elche por dos tantos a cero, y el equipo de Vidal quiere mantener esta racha a cualquier precio. Y eso se hace extensivo a la Copa.

¿Y cuando podremos saber si no hay cuarto malo para los de Vidal? Las fechas son el 13 de noviembre y el 2 o 3 de Enero, ida y vuelta, respectivamente. Será entonces, cuando el Betis tenga que demostrar esa casta, ese juego de equipo, ese cuerpo, ese Currobetis que saca a relucir lo que el Betis y su afición valen. Que tiemble el Martínez Valero. El Betis carga las armas para el momento de la batalla. La tensión va in crescendo:

Dieciseisavos de final: 

Alicante (Segunda B) - Real Madrid

Denia (Segunda B) - Sevilla

Real Unión Irún (Segunda B) - Valencia

Alcoyano (Segunda B) - Barcelona

Burgos (Segunda B) - Getafe

Pontevedra (Segunda B) - Zaragoza

Las Palmas (Segunda) - Villarreal

Granada 74 (Segunda) - Atlético

Elche (Segunda) - Betis

Málaga (Segunda) - Rácing

Xerez (Segunda) - Recreativo

Hércules (Segunda) - Athletic

Espanyol - Deportivo

Levante - Almería

Valladolid - Murcia

Osasuna - Mallorca